¡Buenas! Estaba en un café de Bilbao, disfrutando del ambiente, cuando vi en mi móvil un anuncio de blackjack en vivo. Por curiosidad, abrí vegashero y terminé en una mesa con un crupier simpático y jugadores de varios rincones de España. Gané lo justo para invitar a mis amigos a unos pintxos, y eso hizo que la tarde fuera redonda.